AL FONDO LA CATEDRAL

palentina

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Casa de labranza


La agricultura y el mundo rural-I

Los que hemos conocido y vivido la situación del mundo rural y la agricultura que, siempre han ido y generalmente siguen yendo tan unidos, cuando volvemos la vista atrás con cierta nostalgia, nos quedamos ciertamente asombrados con los avances tecnológicos que ha habido tanto en el mundo de la agricultura como en el mundo rual. Hay que remontarse nada menos que alrededor de los años 1.940 – 45 cuando yo era un niño, y vivía junto con mis padres y hermanos, en un pueblecito próximo a la capital de Ávila. En aquellos años aun no había llegado la luz eléctrica a mi pueblo, y eso que estaba situado a solo once Kilómetros de la capital de la provincia, y cuando empezó a llegar, lo hacia solamente por la noches y para el alumbrado, ya que por entonces no existían los electrodomésticos. Eran años verdaderamente penosos, ya que la espantosa guerra civil nos había dejado en la más triste ruina a todos los niveles.
Por entonces existía la cartilla de racionamiento, pues las necesidades eran tan grandes que para obtener productos como el aceite, el azúcar y otros, solo se podían conseguir con la cartilla de racionamiento, o en el mercado de “estraperlo”, pero este solo estaba al alcance de los capitalistas, que por otra parte eran muy pocos, pues la gran mayoría estábamos en la mas triste ruina.
La situación era diferente según en que pueblo hubiera nacido, pues los que tuvimos la suerte de haber nacido en una zona agrícola, como era mi caso, no llegamos a pasar hambre ya que siempre teníamos pan de trigo, que nosotros mismos hacíamos. Recuerdo el Horno de mi abuela, donde después de amasar la harina cocíamos el pan, estas hornadas en casa de mi padre no duraban mas de una semana, pues éramos muchos a la hora de comer, pero teniendo pan la cosa no era tan mala. Sin embargo nos faltaban otras muchas cosas, por ejemplo, ropa, calzado, aunque esto eran males menores ya que con un pantalón y unas zapatillas tenias para todo el año.
Fueron tiempos muy difíciles para todos, como siempre que hay escasez de una cosa aparece el “estraperlo” con toda su intensidad, y en este caso no podía ser de otra manera. El Estado intervenía en todo; la producción agrícola estaba muy controlada, y es entonces cuando aparece el “estraperlo.” Recuerdo yo, como escondíamos y guardábamos los costales de trigo enterrados en los pajares debajo de la paja, para que no los encontraran las inspecciones que hacia la Fiscalia, pues llegado el caso, te requisaba el producto.

La trilla con caballerias

La agricultura y el mundo rural-II


Decía anteriormente, que la situación variaba según en el sitio en que habías nacido, ya que las zonas donde se producían los cereales, teníamos cubiertas las necesidades mas perentorias de alimentación gracias a estos productos, que en aquellos años llegaron a alcanzar precios de escándalo para la época, de manera especial el trigo. A mi pueblo como a otros del entorno, llegaban gentes de los pueblos más desfavorecidos por su situación geográfica que generalmente eran los pueblos de la Sierra, donde no existía la agricultura y por lo tanto no tenían trigo. Estos llegaban a los pueblos del Valle de Ambles por las noches a la una o las dos de la mañana con sus caballerías, generalmente mulas, en las cuales cargaban los costales de trigo que nos compraban a unos precios verdaderamente desmesurados. Todo este episodio tenía todos los riesgos que siempre ha tenido el “estraperlo.”En mi pueblo había Cuartel de la Guardia Civil, y como siempre este colectivo se ha destacado por ser fiel a su servicio y siempre estaba vigilante a estos movimientos, pero no teníamos mas remedio que el de pasar por este riesgo, ya que era la única manera de sacar algún dinerillo para cubrir las grañidísimas necesidades que teníamos.
En los años siguientes se fue mejorando poco a poco la situación, de una manera muy lenta, fue llegando la luz eléctrica a los pueblos y progresivamente se fueron incorporando los primeros receptores de Radio, con lo cual se empezaba a tener contacto con las noticias, que como todos sabemos eran bastante limitadas, pero gracias a estas noticias empezábamos a conocer el mundo del deporte, que prendió en nosotros como la pólvora, de manera especial el Fútbol. En el caso concreto mío y de mi hermano el más pequeño, fuimos muy aficionados a este deporte y jugábamos bastante bien. Ya por el año 1.950 se jugaba el campeonato de mundo en Brasil, en el cual participaba España. En mi pueblo no había nada mas que un aparato de Radio, el cual era de un tío mió, hermano de mi padre y allí escuchábamos la retransmisión de los partidos que, retransmitan y comentaban aquellos inolvidables locutores Matías Prat y Enrique Mariñas, los cuales nos hacían vivir las jugadas de aquellos Futbolistas que lo daban todo en el campo y que jugaban creo yo, por verdadera afición, con mas emoción y intensidad, que lo hace hoy la televisión en directo.

La coschadora

La agricultura y el mundo rural- III

Paralelamente a todo lo que he descrito anteriormente iba la agricultura que se encontraba inmersa en el más absoluto de los olvidos, con aperos de labor verdaderamente primitivos. Desde el arado romano hasta el calzado que utilizaban los labradores para hacer las faenas propias de su oficio. Fueron tiempos muy difíciles, el trabajo era agotador, en el campo no había horario, de manera especial en verano la jornada empezaba a las cinco las seis de la mañana y terminaba siempre de noche. Como he comentado, yo había nacido en el seno de una familia de agricultores y éramos cinco hermanos, cuatro varones y una hembra y además, teníamos con nosotros como un hermano mas a un sobrino de mi madre a el cual lo había criado mi madre desde muy pequeñito.
Con este componente de varones teníamos un potencial humano muy importante para desarrollar las labores propias de una pequeña labranza, que dirigidos por mi padre, que en todo fue un hombre ejemplar y un agricultor que siempre se sintió orgulloso de serlo, y fue considerado por todo el que lo conocía como uno de los mejores de la comarca, fuimos capaces de ir día a día mejorando la situación. Por entonces todos los pueblos de Castilla vivíamos exclusivamente de la agricultura, y la gran mayoría de sus gentes tenia alguna propiedad, unos un poco mas grade y otros un poco mas pequeña, pèro todos cultivábamos la tierra con una ilusión, un esfuerzo y sacrificio dignos de todo elogio.
El trabajo con el arado romano, era muy duro, ya que había momentos en que la sequía ponía el suelo muy duro en época de sementera y para cubrir la semilla, no teníamos más remedio que intentar clavar el arado a base del esfuerzo físico del labrador, que volcado en el arado cargaba todo el peso de su cuerpo sobre el arado, con lo cual conseguíamos al menos cubrir la semilla. El arado era tirado por “yuntas o parejas” de animales, unas veces eran de bueyes y de vacas y otras eran de mulas, también las he conocido de “burros” e incluso, he conocido una pareja que estaba compuesta con un “burro” y una vaca.

Las espigadoras


La agricultura y el mundo rural- IV

El trabajo del agricultor era verdaderamente agotador durante todo el año, pero de manera extraordinaria en el verano. Ya en el mes de mayo comenzaban los trabajos de “escardar” que consistía en eliminar las malas hierbas que se criaban en las siembras de cereales de manera especial en el trigo. Esto era como el aperitivo de lo que nos esperaba en los tres meses siguientes, es decir junio, julio y agosto e incluso algo de septiembre. Estos meses en los cuales no había fiestas de guardar nada mas que el día de San Pedro en el mes de junio, el día de Santiago y el 18 de julio(este era sagrado)y la Virgen de agosto. El resto eran días de trabajo, incluidos los domingos, días que comenzaban antes de la salida del sol y terminaban siempre de noche. No había lugar para el descanso y lo poco que se descansaba en época de la siega, era en el mismo “corte” donde nos llevaban la comida para los segadores que, a pleno sol y después de comer descansábamos un ratito, pero echados en el suelo a la sombra de un haz, y no sentíamos ni el correr las hormigas por nuestro cuerpo, de lo cansados que estábamos!.
Otro trabajo muy duro era el de segar la hierba que comenzaba a finales del mes de junio, para ello utilizábamos una herramienta que era muy complicada para tenerla a punto, no todo el mundo sabia arreglarla para su optimo rendimiento. Se trata de la “Guadaña” la cual a demás de afilarla constantemente, se debía “picar” cada cierto tiempo, operación que consistía en colocar el corte de la guadaña sobre una bigornia e ir golpeando con el martillo sobre dicho corte. Esta operación era muy delicada y muy pocos sabían realizarla con verdadero oficio, de esta operación dependía el que luego su corte fuera limpio y efectivo o de lo contrario, cortara muy mal, con lo cual el segador trabajaba mucho mas para hacer la misma labor, que aquel que había hecho bien el trabajo de picar la guadaña.
A estos durísimos trabajos de la siega, les seguían los de acarrear hasta su destino los productos como el heno, los cereales y leguminosas. Para ello utilizábamos los “carros” que en nuestro caso eran tirados por parejas de vacas o de bueyes, en otras zonas este trabajo lo hacían con mulas o caballos e incluso con burros. En aquellos tiempos había cierto “pique” entre los jóvenes de la época, por hacer bien todos los trabajos y en este caso se empezaba con la hierba seca, es decir el heno. El heno es un producto que se coloca muy mal en el “carro” pues se desliza y se cae en el camino con mucha facilidad, cuando esto sucedía era un poco la vergüenza del que había colocado el heno en el carro. Entre mis hermanos había alguno que era un verdadero artista en este sentido

Arado de vertedera


La agricultura y el mundo rural-V

Los meses de trabajo mas intensos eran los de julio y agosto; en ellos se desarrollaban la mayoría de las labores de recolección agrarias de todo el año. Una vez que se “acarreaban” todos los productos hasta las eras, comenzaban los trabajos de “Trillar” que era un trabajo agotador, ya que era una tarea que se desarrollaba a pleno sol, con un calor de justicia. Hay un refrán que dice ¡Calor quiere la Trilla! Cuanto más calor mejor se consigue el efecto que se persigue, que no es otro que el de desmenuzar el bálago de la mies que extendido en una parva, era triturado por los trillos tirados con las parejas de vacas en unas ocasiones y otras con caballos y burros que giraban y giraban dando vueltas en el sentido de las agujas del reloj, hasta quedar totalmente triturado.
A estos trabajos seguían los que llamábamos de “limpiar” que consistía en separar la paja del grano, para ello teníamos que aprovechar los días de viento en los cuales al lanzar la paja y el grano juntos al aire, este iba separando por un lado la paja y por otro el grano, que después pasábamos una criba para que quedara totalmente limpio, para después llevarlo con los “carros” cargados hasta el granero donde se almacenaba hasta su venta.
Con la paja ocurría lo mismo. Este producto totalmente triturado, era muy importante para la alimentación del ganado en todo el invierno. Lo cargábamos en los “carros” que, equipados con unas redes de maya lo llevábamos a los pajares donde lo depositábamos, aguantando el polvo que desprendía. Este era uno de los últimos trabajos del verano, que generalmente, terminaba a mediados de septiembre.
Pero después del verano llegaba enseguida el otoño y con el las nuevas faenas de la sementera, ¡para no perder el ritmo del trabajo!. Ni siquiera en invierno dejábamos de acudir a nuestras tareas del campo. Siempre se tenía algún trabajillo que hacer. Concretamente recuerdo uno que tenia algo de ingeniería. Surgía que en el centro de algunas tierras había un trozo de terreno el cual no se podía cultivar por culpa de que se formaba un humedal, dado que tenía una capa de arcilla la cual no dejaba filtrar el agua. Entonces excavábamos una zanja más o menos de cuarenta centímetros de profundidad por veinte centímetros de ancha, la cual rellenábamos con piedras redondas que generalmente había en la misma tierra y sobre las piedras poníamos paja del rastrosjo, para después tapar la zanja con la tierra que habíamos sacado al excavar, llevando esta hasta la linde de la tierra. Con ello conseguíamos dos cosas: primero secar el humedal y segundo tener agua fresca para calmar la sed en el verano

La trilla

La agricultura y el mundo rural-VI



La vida en los pueblos iba mejorando al mismo tiempo que la agricultura, pero no seria hasta los años 1.950-1.960 cuando empezaron a llegar a España los primeros Tractores y por supuesto, estos solo llegaban a los grandes terratenientes. En el año 1.956 yo me encontraba haciendo el Servico Militar en el Ministerio de Aire en Madrid y curiosamente fue allí donde conocí los primeros tractores. Uno de mis hermanos se había colocado como administrativo en una gran explotación agrícola en las proximidades de Madrid, concretamente en Las Matas, era una Finca que tenia dos mil hectáreas y era propiedad del Conde de Romanones D. Álvaro Figueroa. Bien, pues yo me acercaba algunas tardes en los trenes de cercanías hasta Las Matas para ver a mi hermano y fue allí donde conocí por primera vez los tractores. Eran tractores muy rústicos con aperos de labor de arrastre, e incluso había algún tractor de cadenas, que se parecía a los tanques del ejercito, pero a mi me llamaron poderosamente la atención y fue todo un descubrimiento.
En los años siguientes fueron llegando los tractores y algunas maquinas de segar a los pueblos, y así fue mejorando la situación de los agricultores que vieron como el trabajo con estas maquinas era muy llevadero e incluso divertido. Al mismo tiempo apareció la Televisión la cual hizo la vida más cómoda en los pueblos y cortijos; poco a poco iban llegando los electrodomésticos y el seiscientos, pero todo ello de manera muy lenta ya que solo podían adquirir estos productos las familias más favorecidas. Todavía había muchas necesidades en los pueblos y el mundo rural y así lo mejor de sus jóvenes de esa época, tuvo que emigrar al extranjero para buscar un puesto de trabajo.
De esta manera los pueblos se quedaban sin juventud que fue emigrando a Alemania, Francia, Suiza o cualquier país de Europa, donde el nivel de vida era muy superior al nuestro y los sueldos eran un sueño para los españoles que acostumbrados a ganar un módico jornal, veían como allí cobraban mas del doble que en España. Verdaderamente fue una pena, ya que los pueblos se iban quedando abandonados y su censo se iba disminuyendo constantemente, hasta el punto que algunos han quedado desiertos totalmente.




Tractor actual


La agricultura y el mundo rural-VII


Todavía pasarían muchos años hasta llegar la situación actual, lentamente fueron llegando todo tipo de maquinaria, sembradoras, cosechadoras, abonadoras, remolques basculantes y repartidores de estiércol y todo tipo de modernos aperos de labor.
Pero no seria hasta la entrada de España en la Comunidad Economice Europea, en que allá por el año 1.986 fuimos admitidos en el Mercado Común cuando diéramos un salto importantísimo, tanto en la agricultura y ganadería como en el mundo rural. A partir de ese momento se empezó a modernizar tanto las instalaciones agrícolas y ganaderas, como los cultivos y herbicidas. Hubo que hacer un gran esfuerzo en inversiones, pero gracias al Mercado Común había subvenciones para todo y así los agricultores y ganaderos pudieron acogerse a estas subvenciones y préstamos a muy bajo coste, y a pagar en plazos muy largos. Hoy la agricultura cuenta con un parque de maquinaria agrícola muy importante, sus tractores disponen de aire acondicionado y radio casett y son muy confortables.
Y en cuanto a su ganadería hubo que pasar por un periodo de adaptación y de saneamiento, ya que el ganado existente de manera especial el dedicado a la producción de leche, padecía las enfermedades de Brucelosis y Tuberculosis, tanto el bovino, como el ovino y caprino. Una vez superadas estas pruebas sanitarias, conseguimos reconstruir las instalaciones e importar ganado de Sanidad comprobada y hoy podemos asegurar sin temor a equivocarnos que contamos con una ganadería muy selecta que puede competir con las mejores de Europa, especialmente en vacas de leche, en todas las granjas se dispone cuando menos de Sala de ordeño e incluso hay granjas que dispones de Robots para el ordeño de sus vacas.
Igual se puede decir de nuestros pueblos y de la vida de sus habitantes que ha cambiado de manera extraordinaria. Hoy todos los pueblos disponen de sus calles totalmente asfaltadas, así como toda clase de instalaciones deportivas para la juventud. Creo yo que nunca ha habido en España un periodo tan largo y prospero como el habido en estos últimos treinta años, que gracias a su régimen democrático, se ha podido incorporar a los demás países de Europa y así disfrutar de los bienes comunes y de una paz y convivencia que nunca en su historia habíamos conocido

martes, 11 de noviembre de 2008

Nuestra Señora de Sonsoles


Ermita de Nuestra Señora de “Sonsoles”

Situada en los aledaños de la sierra de “La Paramemera” a unos cinco Kilómetros de la Ciudad de Ávila, se encuentra esta Ermita en la cual se venera a la imagen de la Virgen de “Sonsoles.” Es tal vez, esta imagen la más venerada de Ávila y su provincia. Cada año el segundo domingo de Octubre se celebra en su magnifico recinto la Ofrenda grande, en la cual participan infinidad de devotos que acuden de toda la provincia y de fuera de ella.
Mis recuerdos me llevan a la niñez, cuando junto con mis padres y mis hermanos veníamos desde mi pueblo que esta situado en el centro del Valle de Ambles, con los medios de transporte que por entonces disponíamos, que no eran otros que los borricos. Junto a la Ermita hay una dehesa en cuyo caserío habitaban unos parientes de mi padre, tío Leonardo y tía Pilar (esta era prima de mi padre,) donde dejábamos las caballerías y después de oír misa en la Ermita y acompañar a la Imagen en su procesión, nos reuníamos en casa de estos parientes, para comer la merienda que anteriormente había preparado mi madre. Son recuerdos que tengo grabada en mi memoria, la gran Fe que tenían mis padres en esta Imagen de la Virgen de Sonsoles, de manera especial mi padre, el cual siempre le traía a la Virgen una cuartilla de trigo, que después se subastaba junto con el resto de las ofrendas de los demás devotos. Creo que esta fiesta o romería ha ganado en popularidad y folclore, pero en mi opinión ha perdido en devoción, ya que aquellos devotos siempre imploraban a la Virgen Santísima de Sonsoles, para cualquiera adversidad, suplicando su intervención, con una devoción y una Fé que nadie se atrevería a poner en duda.

jueves, 6 de noviembre de 2008

San Vicente

San Vicente

Llegó para España una nueva era, cuando los discípulos directos o indirectos de Jesús comenzaron a predicar la doctrina de la verdadera . Entonces se levanto Roma oponiendo una tenaz resistencia al cristianismo. De este modo para que los pueblos glorificasen al verdadero Dios, hubieron de sucumbir un plantel de hombres nuevos. Pero la sangre de mártires es semilla de cristianos. Pronto se alzaron templos para dar culto merecido a los inmolados. Entre las rocas de Ávila, los santos Vicente, Sabina y Cristeta… dieron con su sangre el más alto ejemplo de . Ávila marcharía con las demás ciudades de Castilla en todo el tiempo al lado de la cruz. Los milagros serán cosa diaria. Y nimbarán este alto camino de virtud y de perfección abulenses como Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, la venerable Maria Díaz y San Pedro de Alcántara.

El templo se Sana Vicente.
“Si a la Soterraña vas
ve, que la Virgen te espera
que por esta su escalera
quien mas baja sube más.
Pon el silencio, al compás
de lo que vayas pensando,
baja y subirás volando
al cielo de tu consuelo
Que, para subir al Cielo
Se sube siempre bajando.