AL FONDO LA CATEDRAL

palentina

martes, 30 de octubre de 2012

ERRE QUE ERRE.


En estos diez últimos años, la decadencia de España ha sido tan grande que como dijo ya hace tiempo un político muy popular en  aquella época, España iba a quedar que no la reconociera ni la madre que la pario y, ciertamente no exageraba ni lo más mínimo. En estos diez últimos años el deterioro ha sido tan grande que verdaderamente es irreconocible en todos los sentidos. Para llegar a este punto de desastre tan grande han contribuido de manera descarada nuestros geniales políticos y de manera determinante los casi ocho años en los que ha gobernado el POSE presidido por ese iluminado llamado Zapatero y sus secuaces que han dejado España (o lo que queda de ella) en la más triste ruina y dividida entre los nacionalistas y los no nacionalistas. Primero cuando llegaron al poder las arcas estaban llenas a rebosar y en poco tiempo empezaron a derrochar pensando que esto no se acababa nunca y después negando una crisis y presumiendo de que éramos los campeones de la “liga europea” gobernando con prepotencia cuando tenían mayoría y después  dando “alas”  a los nacionalistas a cambio de apoyos en el parlamento. Pero como aquí en este país, no solo no dimite nadie sino que en vez de juzgar a los que nos han traído la ruina, se les premia para que vivan tan felices sabiendo que han cumplido con su deber, así nos luce el pelo. Se fue el “iluminado” y nos dejo a Rubalcaba (compañero de fatigas) como jefe de la oposición y sigue… y sigue… aunque pierda votos todos los días eso de dimitir esta poco menos que prohibido, no solo se encargaron  de arruinar el país, sino también a su propio partido que está bajo mínimos, pero Rubalcaba sigue erre… que erre se han diezmado sus votos en la Gallegas y las Vascas y seguirán diezmando en las Catalanas pero es igual aquí no dimite nadie. Los populares se quejan de que nos han dejado una nación en ruina, pero ellos tampoco parece que sepan hacer nada para remediarlo y el paro sigue subiendo y los recortes nos tienen agarrotados, y los nacionalistas quieren separase y nadie está contento y esto es un veredero desastre, y los políticos se aferran al sillón y no se mueven ni aunque les empujen.